jueves, febrero 24, 2011

Mark Kozelek - Ayuntamiento de Vigo (19-02-2011)


by NKNOME.


Expongo que Mark Kozelek, uno de los hijos secretos de Julio Iglesias Jr llegó a Vigo tras un concierto de 3 horas y 15 minutos lleno de público en el teatro Lara de Madrid que debió ser agotador para él, su guitarra, su voz y su volumen, apareció pusilánime, ventrílocuo de sí mismo y de su guitarra y ejecutó todos y cada uno de los temas casi a la perfección, celoso de su público, al que no veía tras una cortina de oscuridad, aunque puede ser que todos aquellos que nos llamábamos público fuéramos de luto a un foco y como mito a lo que había debajo. Con una reverb tipo hall, pareciendo que oíamos misa en la iglesia de los pinos, el bosque, donde el cura no daba pan sino ostias de boxeador en los corazones de la gente... yo sin querer comulgar salí de allí con el tórax enlatado y abollado, el pecho hecho lata. Puede que fuera la reverb, o que la ausencia de imagen estéreo derecha hiciera creerme sordo y enloquecer hasta no respirar lo suficiente. Insuficiente cardíaco ví con mis ojos ese día que todos sabíamos que ocurriría, que Mark empezó a empotrar viejas y buenas canciones en amasijos de arpegios de corte clásico, volatilizando las letras en susurros para sí, sin casi consonantes. Oímos discursos de melodías melodramáticas que no son más que escenas matemáticas de profesor de instituto aunque alguna señora dijera que parecía un médico... el que nos operó tiempo atras de nuestros achaques del corazón para ahora dejarnos allí sin bombeo, patata fría y parada, oídos conscientes sin pitido alguno de constante vital. Pero voy a hacer tanto daño como el que me hizo a mí... por supuesto que llegó el hilarante momento de fingir el olvido de una canción (créanme, he escuchado y visto muchos directos suyos, y siempre finge olvidarse de alguna), pero ya no cuela... ¿O sí?. Esto es lo que pasa cuando Mark Kozelek apesta a vientos de otras ciudades más grandes, como los descapotables que hacen largos viajes entre urbe y provincia, o la mismísima y arrugada capa de Supermán tras el rescate de un gato aquejado de miopía e hiperacusia en el tejado de una mansión sin dueño. Tiempo atrás, aún con banda, algún cuerno eléctrico habría entre el público, que esta vez vi en su aura una cornamenta que a veces parecía un par de alas, quiero decir que el mismísimo Andres Segovia con su parco y esforzado inglés a buen seguro sabría mandarle irse al cuerno tras poco más de una hora de audición y sin volverse atrás, hacia el público...
Y esa noche, volví a beber desgraciado y acabé tan trasnochado como Kozelek. A las seis de la mañana pensé en pedir mi dinero de vuelta para curarme de la depresión del día anterior, pero en el ayuntamiento solo quedaban cámaras que grababan a las ratas comiendo gambas a la plancha.

3 comentarios:

Nacho dijo...

conclusión: Mark Kozelek está acabao con su rollo cantautor, lo digo como fan de Red House Painters. Otra cosa: en Vigo se come de puta madre y baratísimo. es otro rollo distinto a la alta sociedad castellana que bebe Protos y cena Lechazo de alguna D.O.

B.C dijo...

Hola :) que buen blog... bueno en fin, me preguntaba si tenías algo de La Maison Tellier, es dificil encontrar sus discos... gracias.

My Spanish Tutor dijo...

Vaya rollo