viernes, julio 13, 2012

John Zorn - Templars: In Sacred Blood (2012)

Por aquí sigo escuchando novedades que me sorprenden todavía a día de hoy, cuando ya está todo visto, todo el mundo lo sabe todo, y hasta el más tonto da clases. Exactamente seis años después del primero en la serie, John Zorn continúa con la serie Moonchild, dedicando este disco ahora a los Caballeros Templarios.En cada disco de la serie, John Zorn ha sabido hacer cambios bien calculados en los que mantiene la base original de la “banda” (Mike Patton en la voz, Trevor Dunn con el bajo eléctrico y Joey Baron enérgico en la batería), a la que agrega y quita elementos que cambian drásticamente el color de cada trabajo. En esta ocasión agrega un sólido órgano ejecutado por el machacoso John Medeski, pero a diferencia de lo que hiciera con un cuarto elemento (compárese con los temas del disco Ipsissimus, otro de la serie), en esta ocasión el invitado no tiene un rol protagónico, sino hace un telón casi siempre discreto a la vez que efectivo. Medeski está encargado de crear la atmósfera de los cantos monásticos medievales, contrapunteando la violencia de Patton, o subrayando pasajes trágicos.
Otra diferencia a destacar es que los temas incluyen letras que van y vienen del inglés al latín, dejando de ser la voz estrictamente sólo un instrumento musical. Así, Zorn se rebela contra su propio manifiesto publicado en el disco inicial de 2006.
Templars no es tan violento como sus antecesores, pero rezuma mal rollo, como una manada de mineros cargando contra las fuerzas de seguridad del Estado. Creo que Zorn no buscaba eso. Se trata simplemente de emprender un vuelo más lento sobre los ríos de sangre.



Murder of The Magician denota en su composición el interés de Zorn en la música litúrgica, principalmente en la de tradición católica, y da pie al estelar trabajo de Patton, que sin duda hacía décadas que no lo escuchábamos tan brillante e intenso, aquí metiendo cantos gregorianos como parte de su arsenal vocal, en una pieza que poco a poco se va volviendo más activa, Baron marca el paso, acelerándolo más y más, al tiempo que el órgano de Medeski nuevamente nos trae a la mente a mis amados Van Der Graaf Generator, un disco tan oscuro y tan intenso, que explota cuando Dunn y Patton se ponen en verdad alucinantes, con un Dunn metiendo distorsión a su bajo y un Patton haciendo estallar sus cuerdas vocales y combinándolo con aterradores susurros, si ustedes como yo resultaron un tanto decepcionados del último trabajo del buen Mike Patton, con este disco Patton se reivindica de más y nos trae una asombrosa ejecución, intensa como pocas veces le habíamos escuchado.




Prophetic Souls abre con el órgano eclesiástico de Medeski, quien demuestra porque fue llamado a unirse a este trío, al tiempo que Patton “saca el gospel”, acto seguido Baron y Dunn entran en acción de una manera furtiva, una curiosa mezcla de jazz y música litúrgica entra en acción antes de los estallidos violentos de la banda y de un Patton nuevamente ejecutando complicadas peripecias vocales, Medeski equilibra las hostilidades, que son muchas proporcionando a la pieza una atmósfera que si bien no es placida, tranquiliza, aunque proporcionando una falsa calma, bajo de la cual es obvio que se oculta la amenaza del resto del grupo.



Libera Me muestra un bajo monstruosamente distorsionado (que más adelante repetirá en Recordatio), aquí Dunn tiene oportunidad de exorcizar algunos demonios, y Baron añade contundencia y precisión, una pieza intensa, dura y potente, esa magia que sólo el señor Dunn sabe conjuntar, un Mike Patton terrorífico en las vocales, heavy metal? Claro que no, hace mucho que el metal pesado se ha olvidado de este grado de hostilidad y agresión, una muestra de música extrema capaz de ir un paso más adelante, de ser al mismo tiempo intensa y vanguardista, un trio convertido en cuarteto en pleno despertar instrumental, desconociendo cualquier limitante, un agradecido retorno de Mike Patton a lo que mejor sabe hacer, liberar demonios a través de su garganta.
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